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Debido a que el bingo se ha convertido en una de las más famosas disciplinas que entrelazan a las balotas en todo su esplendor la historia conocida de esta gran juego se remonta a la época de los barbaros y los potentados que cobraban los famosos impuesto a diferentes aldeas de países, nacionales, capitales y entre otros estamentos de la sociedad en épocas remotas.
El juego en general consistía en integrar en un recipiente varias bolas con números que representaban a diferentes aldeas de las diferentes potencias y en base a los aciertos los caballeros y soldados hacían los cobros en oro, plata, minerales, joyas y otros objetos de valor como compensación y retribución de su suerte en ser elegidos, en varias ocasiones los valores adquiridos eran para el uso de construcciones y en otras ocasiones los utilizaban para la alimentación de grandes masas de ejércitos y entre otros para combatir conflictos y conquistas.
Con el transcurso de los años y debido a nuevas normas asociadas a la sociedad y leyes que promulgaron grandes potentados como es el caso de los romanos, estos juegos que anteriormente se utilizaban para el recaudo de ciertos montos de dinero y riquezas empezaron a ser utilizadas para brindar diversión a los diferentes visitantes y exploradores del mundo en busca de negocios y en base a esto las ideas que se crearon fueron basadas en brindar diversión con juegos, bailes, mujeres y estamentos de prestigio con otras disciplinas como fueron los dados, las barajas, y entre otras que ahora divierten a millones de jugadores y apasionados apostadores en el mundo.

Numerosos historiadores y especialistas afirman que el origen del bingo tiene sus comienzos en la lotería italiana. La hipótesis de gran aceptación afirma que el antecesor del popular juego es “Il Giocco del Lotto d’Italia”, una lotería regional que se ha extendido en el tiempo hasta las fecha actuales. La cercanía operativa de ambos juegos se manifiesta en los elementos que intervienen para el desarrollo de los mismos.
En los dos casos, el organizador debe contar con bolas numeradas, un bolillero o tómbola y cartones numerados. El social juego de bingo parece ser una evolución de este juego que se ha extendido por siglos en la región de Italia. Además, numerosos especialista se arriesgan a posicionar el juego en la antigua Roma, desde donde se convirtió en lotería y posteriormente evolucionó al bingo, hasta llegar a EEUU de la mano de inmigrantes e internacionalizarse de la mano de las Iglesias cristianas.
Diferencia
La gran semejanza en el juego parece disputar también a los potenciales aficionados. Si embargo ambos juegos difieren en el modo de ser implementados. En la lotería el jugador compra su cartón, espera el sorteo que normalmente se realiza días después. La particularidad de la lotería es que es un juego institucionalizado. Numerosos países poseen loterías oficiales explotadas directamente por el estado o concesionadas a empresas privadas.
Esta particularidad lleva a que la lotería se aun juego mas directamente relacionado con los medios de comunicación para dar a conocer los premios. El juego del Bingo posee en cambio un carácter social mas direccionado y planteando un modo diferente de relación, incluso entre los jugadores.

La historia del juego de bingo se encuentra llena de anécdotas y situaciones curiosas que enriquecen la característica social del juego. La gran convocatoria del entretenimiento lo ha convertido en los últimos años en una de las ofertas más exitosas de juego virtual. Los casinos en línea han incorporado el juego obteniendo un gran éxito en su convocatoria. Las presentaciones televisivas también poseen una gran audiencia que en el caso del Reino Unido ha planteado un gran éxito en la televisión nocturna.
La creciente aceptación del juego muchas veces hace pensar a los historiadores en los detalles de cómo eran las reuniones propuestas en los comienzos de este juego comercial. Después de ser descubierto por Lowe, el bingo debutó en 1930. La gran convocatoria del entretenimiento generó que cuatro años después se realizaran diez mil juegos de bingo por semana en lugares sociales de gran convocatoria como iglesias y centros de recreación.
Jugar
Jugar en esos tiempos era una gran escusa de reunión social. Además la novedad propuesta implicaba un gran atractivo para la clase media estadounidense que recibía el juego como entretenimiento de calidad, que provenía de las clases altas. De acuerdo con el padre del bingo moderno, Lowe, el juego más grande que se organizara en la historia del bingo se jugó en Nueva York.
En esa oportunidad unos 60.000 jugadores formaron parte de la propuesta del azar, y además 10.000 quedaron afuera de la sala sin poder ingresar. El gran juego parece haber sido convocante desde sus comienzos incluso en tiempos donde las salas virtuales eran inexistentes.

Existen varias teorías sobre los orígenes del bingo. Una de ellas afirma que se remonta al juego italiano Lo Giuoco, el cual, tras la unificación de Italia, fue jugado de manera semanal por la Lotería Nacional de ese país, costumbre que se mantiene hasta el día de hoy.
Casi a finales del siglo XVIII, este juego llamó la atención de los franceses, quienes lo denominaron Le Lotto, y sólo fue jugado por la gente de la alta aristocracia. No así más tarde, en Alemania, donde puede rastreárselo desde los comienzos del siglo XIX. Allí era utilizado en la educación elemental para enseñar las tablas de multiplicar a los niños.
Otra teoría cuenta que tiene su origen en el juego que tenían los mineros norteamericanos a principios del siglo XX, en plena Gran Depresión, donde se jugaba con cartones numerados, completándolos con judías secas a medida que sorteaban los números. Aquél que ganaba, se llevaba todas las judías. De ahí el nombre, ya que al ganar, los trabajadores pronunciaban “Bean (judía)… Go!”
En ese mismo país, más tarde, un vendedor de juguetes llamado Edwin Lowe observó una partida y pidió ayuda a Carl Leffler, un profesor de matemáticas, quien lo ayudó a producir una serie de 6000 cartones de bingo con números no repetidos.
Desde sus orígenes hasta la actualidad, este juego mundialmente conocido ha evolucionado siempre a favor del participante; tanto en calidad, en formato, en combinaciones numéricas, como en premios y beneficios.

El juego del bingo es muy aceptado y extendido alrededor del mundo. En sus orígenes comenzó a extenderse en Italia, posteriormente se enriqueció en las regiones de Francia y se estableció con las reglas que se siguen aún en la actualidad.
En Francia el bingo dió su primer paso de internacionalización. En las décadas del 1500, el juego se extendió por toda Europa.
En aquella época, extendido sobre todo por la clase noble el juego constituía una interesante forma de entretenimiento donde los premios no eran organizados de la manera actual sino que se extendían en numerosas posibilidades de reconocimiento por ganar, distintos elementos típicos de los años mencionados constituían los premios.
Norteamérica
Después de extenderse por toda Europa el juego comenzó a presentarse en Norteamérica. Si bien la presentación del bingo más extendida en el mundo es la de 90 bolas, en Estados Unidos la versión más conocida es la de setenta y cinco.
En un principio el juego se hizo popular en ferias y festivales, en un primer momento era más conocido con el nombre de “Beano”. Fue tanta la aceptción, que hacia 1929 fue incorporado en las clases altas norteamericanas como una novedad de entretenimiento.
Actualmente el juego de bingo es reconocido en todos los rincones del planeta; una vez dado a conocer en Norteamérica, rápidamente se extendió en el resto del mundo.

Mientras en algunas regiones del mundo existe un gran vacio legal referido a la reglamentación del juego; otros países demuestran una gran evolución en la materia que sirve de experiencia para quienes están interiorizándose en el juego de azar. El bingo es un juego originario de Italia; sin embargo, España ha contribuido en gran medida a la propagación del juego y la evolución legal y cultural.
España tiene una gran tradición en juegos de azar; de hecho algunos juegos de pasatiempos en la región se han convertido en entretenimientos internacionales; un ejemplo de esta situación es la veintiuna, un juego de azar y pasatiempos que al llegar a los Estados Unidos cambio su nombre para convertirse en el popular blackjack.
Historia
La Lotería Nacional de España es un juego de gran convocatoria donde el sorteo extraordinario de Navidad se posiciona como el mayor exponente mundial de este tipo de azar. El inventor del sistema de apuestas mutuas deportivas, Pari Mutuel, era catalán.
El aporte de España al mundo del juego es indiscutible y posee una gran convocatoria nacional en el desarrollo del azar. Además de haber contribuido con inventos el marco legal del juego en España lleva más de treinta años de existencia con gran éxito en el control y desarrollo del entretenimiento.
Muchas otras naciones observan la compleja regulación del juego español como un ejemplo o referencia para ser implementado en otras regiones donde aún se encuentra un vacío importante en relación al juego.

Una de las modalidades de presentación del juego de bingo como entretenimiento de azar, es la de sumarse como un condimento extra en ferias, eventos institucionales, viajes turísticos, hoteles y otro tipo de propuestas . La facilidad de las reglas del juego y la diversión y concentración que propone lo convierte en un elemento muy característico de numerosos viajes y propuestas turísticas.
En algunos cruceros que incorporan casino, el juego de bingo se ha convertido en una constante. Incluso en algunos eventos deportivos, el tiempo de dispersión de los deportistas propone un juego de bingo sin apuestas.
Reseña histórica
Fue descubierto por un juguetero Norteamericano mientras se desarrollaban otros juegos en una feria. Estas celebraciones y otros eventos sociales fueron los principales precursores del juego, ya que la motivación que se origina y la expectativa del fueron los grandes factores de atracción del público en general. El ritmo de juego y las características sociales, se expandieron desde la ferias hacia los eventos de reunión social y de allí se separaron como propuesta individual.
El juego además se expandió de la mano de las iglesias que utilizaron el entretenimiento para recaudar fondos con distintos fines. Este fue el punto de partida para la evolución del juego hacia la propuesta del azar que es en la actualidad.

El Bingo en línea es el juego más utilizado en los Estados Unidos y el Reino Unido que se ha desempeñado en la Internet. Los consultores de la Asociación Mundial de Juegos y Apuestas estima que el rendimiento bruto mundial de juegos de bingo (con exclusión de los Estados Unidos) fue de $0,5 mil millones de dólares en 2006; previsión de que se aumentará a $1.0 mil millones de dólares en 2010.
A diferencia de las bolas utilizadas en las salas de bingo ordinario, los sitios de bingo en línea utilizan un generador de números aleatorios que funciona a través de un sistema informático, garantizando de esta manera la transparencia del juego.
El juego de bingo en línea funciona casi exactamente como jugar al póker en línea o los juegos de casinos online de todo el mundo. La mayoría de salas de bingo también ofrecen enlaces a estos otros sitios.
Una característica notable de bingo en línea es la funcionalidad del chat, que le da una espectacular dosis de interacción. El éxito de los sitios de bingo en línea favorecen la comunidad social entre los jugadores.