Mientras los usuarios del Bingo Plaza en el centro comercial Macaracuay Plaza se esmeraban en atender a los números del siguiente cartón, doce hombres armados callaron la voz de la joven que cantaba el bingo cuando anunciaron a todos los presentes que eran víctimas de un atraco.
Los usuarios atendieron la orden y uno por uno debieron entregar sus pertenencias. Luego uno de los hombres se acercó a la caja, donde le ordenó a la joven que le diera todo lo que tenía en ella.
Los guardias de seguridad del lugar fueron sometidos por los sujetos, pero uno de ellos, Francisco Guillén, intentó oponer resistencia y fue herido en el glúteo derecho.
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