
Numerosos especialistas afirman que el juego de bingo es uno de esos entretenimientos desde donde pueden optimizarse actividades de memoria y ejercicio mental. En numerosas oportunidades los especialistas médicos se han preguntado cuál es la mejor manera de ejercitar la memoria en personas de edad avanzada.
En la actualidad, el juego de bingo ha demostrado tener numerosas cualidades de entretenimiento que además de demostrarse en espacios tradicionales y en las propuestas virtuales, también se expresan en las recomendaciones de especialistas que recomiendan a sus pacientes realizar ejercicios de memoria, y mencionan al bingo como una interesante opción.
Este entretenimiento es una propuesta del azar que se ha masificado en todo el mundo, y que por sus reglas y planteos de juego, aporta una muy buena opción de ejercicio de memoria. En muchas oportunidades el planteo original del juego de bingo se relacionaba o identificaba como un juego de la tercera edad, sin embargo el contexto actual también lo propone como un juego de actualidad donde interviene una gran cantidad de público juvenil.
Ejercicio de memoria
El método de juego tradicional del bingo, propone en la tercera edad un entretenimiento que además aporta herramientas de ejercicio de la memoria y que puede desarrollar una interesante combinación de predisposición anímica y aplicación de ejercicios de memorización. Escuchar y seguir el control de los números en los cartones es una tarea que puede ser de gran valor para el ejercicio de la memoria, sobre todo en las personas de edad avanzada.

El juego del bingo es quizás el entretenimiento social más extendido alrededor del mundo. En la participación de un juego de bingo, el jugador pone sobre la mesa un conjunto de emociones y expectativas que aportan un excelente ejercicio de memoria y destreza visual al individuo.
El único objetivo del juego es lo que motiva a muchas personas a participar de él. En muchas reuniones sociales se realizan juegos de bingo con el fin de generar un momento de buenas relaciones, sin importar el importe o valor del premio propuesto.
Simpleza de un juego social
Por las características de su facilidad, se ha extendido mundialmente incluso hasta en los lugares más remotos del globo. Contiene un conjunto de motivaciones que llevan al jugador a disfrutar sin que esto implique ningún riesgo para la salud.
Desde sus orígenes la principal motivación para participar del juego se encuentra en el carácter social del mismo. Muchos participantes asistían décadas atrás a un bingo con el fin de establecer relaciones, construir amistades, y participar de una reunión donde existe la posibilidad de hacerse acreedor de un premio.