
La reciente y vertiginosa expansión del juego de bingo en el espacio virtual, ha contribuido a que numerosos especialistas de estrategia comunicacional y marketing se pregunten acerca del perfil del jugador virtual. Este cuestionamiento es muy amplio y extenso, y en la mayoría de los casos no se encuentra una respuesta simple y explicativa. Si bien las numerosas salas de juego virtual poseen estadísticas de registros de usuarios y edades aproximadas, estos perfiles no alcanzan a determinar un perfil general que caracterice al jugador de bingo.
Las salas de juego virtual convocan a aficionados muy variados y muy distantes. Internet propone un espacio de juego donde el entretenimiento es de las principales alternativas para matar el aburrimiento, además no existen límites geográficos y tampoco espacios de juego específicos, el confort supera las limitaciones idiomáticas y propone un espacio de entretenimiento que llega a cualquier punto social.
Jugadores
Participar de este juego es una importante oportunidad de entretenimiento. Númerosos jugadores acceden a la web desde distintos puntos del globo integrándose en las miles de salas existentes en el ciberespacio. Realizar un perfil general del jugador resulta muy difícil ya que los miles de aficionados conforman un grupo muy variado en edades, estrategias de juego, entretenimiento general y motivaciones.
Sin embargo quizás una de las características comunes se relaciona con la atracción de la suerte y las emociones que representa la completa ausencia de control del destino. Las motivaciones son variadas pero sin lugar a dudas, la suerte y la expectativa sobre los eventos que vendrán son de gran valor y constituyen un factor común entre todos los jugadores.