
Las máquinas tragaperras que se encuentran instaladas en prácticamente todos los casinos y salas de bingo son, para el imaginario general, fuente inagotable de dudas y desconfianzas.
Casi todas las personas que se acercan a jugar en ellas, sobre todo, si lo hacen por primera vez, son acechadas por grandes interrogantes sobre las posibilidades reales de “triunfar” y obtener ganancias de la máquina, pues la creencia generalizada es que estas máquinas están preparadas para que el jugador tenga pocas opciones de ganar algún dinero jugando en ellas.
Pero por poco que se piense en esta idea, uno debería darse cuenta de que no resiste un análisis serio, pues si la máquina estuviera preparada para no dar ganancias, al cabo de un tiempo, cuando trascienda la idea de la invencibilidad de la misma, nadie querría jugar en ellas.
Lo cierto es que las estadísticas muestran que las máquinas tragaperras deben estar programadas para darle al apostador la sensación de ganancia en un lapso que no debe superar aproximadamente los 15 minutos, y así lograr que éste siga jugando o al menos se entusiasme y tome la decisión de regresar otro día. Leer el resto de esta entrada