
Los que hemos ido a alguna sala de bingo seremos testigos de varias cábalas, supersticiones y todo tipo de mañas que están por afuera del juego, para poder ganar. He visto que algunos jugadores al terminar cada juego queman el cartón en el cenicero para quemar la mala suerte porque no ganaron, otros doblan en cartón en suerte de origami porque me dicen que así les va mejor.
Algunos los rompen el mil pedacitos al terminar con las misma idea de los que los queman, algunos solo rompen alguna esquina o pedacito, pero lo hacen antes de empezar para tener suerte. Después hay los artistas que dibujan serie de signos y dibujos en su cartón antes de empezar, para atraer con ello la buena suerte. He visto otros jugadores que apenas reciben el cartón nuevo lo estrujan cual estropajo y luego lo estiran como para que quede como nuevo, claro nunca retoma su estado original, pero ya su cartón de alguna manera es original.
Después existen los desconfiados que le ponen su nombre al cartón por todo lado, para que no se les cambien dicen, porque a veces pasa me repiten con voz desconfiada. Unos antes de empezar a jugar comienzan a rayar todo el cartón con el plumón que termina siendo una especie de garabatos que a veces no se distinguen ni los números. Algunos levantan su bingo con las manos en una especie de ritual, o como llamando a la suerte para que sepan donde están.